viernes, 27 de marzo de 2009

4.- SENCILLAMENTE…EVITA!

El hacer que el decir, el realizar que el prometer, la acción por los pobres posee un nombre: Evita.

Proclamado el Cnel. Juan Perón presidente de la Nación Argentina, fue ella su mas leal colaboradora, apostándose a su lado para siempre. Comenzando con la Cruzada de Ayuda Social forjará sueños levantando barrios de viviendas accesibles, inaugurando hogares de tránsito, comedores escolares, entregando instrumental a hospitales, concretando obras de salubridad y saneamiento en arrabales humildes, suministrando artículos y herramientas, colectando juguetes para los niños desheredados, por que en esta nueva Argentina los únicos privilegiados son los niños. Además, la adquisición de indumentarias, calzados alimentos, farmacologías, droguerías...

Su personal enfoque en la concepción de poder (el poder en acción), como su carácter resuelto, su atrevimiento y voluntad, le permite ser una creadora de decisiones para abrir camino en las actividades que se propone, sin una burocracia actuante, ejecutante. Y para el 19 de junio del’48 surge la Fundación Ayuda Social María Eva Duarte de Perón, que obtiene su personería jurídica en julio de ese año. Desde el 25 de septiembre de 1950 se denominará “Fundación Eva Perón”.

En Evita irrumpe la idea de modificar el tradicional concepto de ‘beneficencia’ (la que hacen esas gallinas oligárquicas!), y su reorientación dentro del programa revolucionario del Justicialismo.

Da a conocer en el Ministerio de Trabajo, el 28 de agosto de 1948, la declaración de los Derechos de la Ancianidad, que pone en manos del Sr. Presidente, solicitándole se incorpore en la Constitución Nacional de 1949. También, obtuvo la sanción de la ley que concederá pensiones a los mayores de 60 años sin protección.

Desde la Fundación se emprendieron la construcción de Hogares de Ancianos, el primero fue inaugurado el 17 de octubre de 1948, en Burzaco. Muchos otros se erigirán en el interior del país.

La instrucción, el entretenimiento y la salud infanto-juvenil fueron objeto de su inquietud. Se concretó un plan para escolarizar el país, con escuelas agrícolas, de talleres, jardines de infantes y maternales. La Ciudad Infantil, única en el mundo, destinada a niños de dos a siete años, huérfanos o que no podían ser asistidos por sus padres y la Ciudad Estudiantil, residencia de estudiantes del interior del país, sin fami-lia en Buenos Aires, forman parte del plan educativo. En febrero de 1950, se dispone el Plan de Turismo Infantil, que permitirá a los niños conocer la geografía de nuestro país, invisibles a sus ojos; y junto a las colonias de vacaciones y los campeonatos y competencias entre los adolescentes, fue la ocasión para la revisación médica de más de 300.000 niños.

El Hospital de Lactantes y de Epidemiología infantil, la Clínica de Recuperación Infantil de Jujuy son algunas realizaciones de la Fundación en el ámbito de la salud de los niños. Incluyendo la construcción, en 1955, del Hospital Nacional de Pediatría, que se mantendrá por años inacabado.

La labor de Evita consagrada a lo chicos y a los jóvenes está forjada en su convencimiento de que “el país que olvida a sus niños renuncia a su porvenir”.

Además, la cuestión de albergues transitorios para mujeres llevó a la construcción y sustento de hogares de tránsito en Capital Federal, como en el interior. El Hogar de la Empleada “Gral. San Martín” resuelve la problemática de las mujeres sin hijos que venían a trabajar. El mismo disponía de un comedor al que Evita frecuenta para ir a cenar al concluir su jornada, relatan los testigos de época. En él se congre-gaba un grupo de compañeros, la peña “Eva Perón”, que animaban el cenáculo con charlas y lecturas diversas.

Se construyeron viviendas para obreros, como el barrio Presidente Perón y la Ciudad de Evita, solucio-nando el problema a mas de 25.000 familias. En la asignatura salud, la Fundación edificó policlínicos en Ezeiza, Avellaneda, Lanús y San Martín, de la misma manera en el interior del país; y entregó flamantes equipos técnicos a otros centros médicos. Se debe mencionar el Tren Sanitario Eva Perón, abastecido por un moderno instrumental, cumplía con la tarea de relevamiento y protección de la salud de las poblaciones más alejadas de las unidades hospitalarias. Se inaugura la Escuela de Enfermeras, en septiembre de 1950, una de las obras más querida de Evita.

Todas sus realizaciones fueron seguidas y supervisadas en su ejecución y puesta en marcha por Eva en persona. Las obras se inauguran en el momento en que se ponían en ejercicio, no antes.

En cuanto a la procedencia de los fondos que se utilizan para su cometido, y que han sido objeto de arduas discusiones, sus balances nos indican el origen de los mismos: donaciones en efectivo provenientes mayoritariamente de los sindicatos, adjudicación de recursos por vía del Poder Legislativo, de particulares y empresas, convenios colectivos de trabajo, impuestos, alquileres, etc. Aparte de los aportes de la cuenta Ministerio de Hacienda -Obras de Ayuda Social-. No obstante, circularon forzadas versiones según las cuales parte de los mismos provenían de donaciones obligadas, siendo su denegación motivo de persecuciones. Se cita, p.ej., el caso de la fábrica de caramelos “Mu-Mu”.

Si estas formas de contribuciones hubieran existido en gran número y se diera de manera sistemática los perjudicados las habrían denunciado después de septiembre de 1955, con la ‘Revolución Libertadora’. O durante la Comisión Investigadora encargada de intervenir a la Fundación, e Isaac Rojas habría aceptado las denuncias con sumo agrado. Es de creer que no las hubo en cantidades relevantes, pues de ser así el informe del cuerpo las habría hecho públicas y no se hizo.

En la medida que Evita extendía las fronteras en popularidad y logros, se amplía las críticas desde la oposición y de algunos detractores peronistas. Sostenían que eran tareas impropias de una primera dama, la suma de expresiones del rencor, una peligrosa influencia sobre Perón o codicias de poder. Quizás, lo que impugnaban no era lo que decidía, como lo resolvía o por que lo concretaba una mujer. En todo ca-so, Eva nos muestra con su ejemplo que, en una sociedad popularmente machista que desvaloriza la ido-neidad de una mujer respecto al hombre, el poder político del que es receptora lo concibió para trabajar y cumplir y no para discursear o sermonear. Para ella la política es hacer.

Con todo, la nobleza de su espíritu laborioso es doblegada por una cruel enfermedad. El 22 de agosto, el Cabildo Abierto del Justicialismo le reitera el pedido de aceptación al cargo de vicepresidenta de la Na-ción. Evita habla a su pueblo, pero en su discurso va pasando por alto la respuesta. Al reclamársela, se inicia un coloquio cuya pasión y energía es imposible de relatar.

_ “Al menos cuatro días”. Ella pide tiempo.
_ “! No! ¡Ahora!”. Exclama la multitud.
_ “No renuncio a mi puesto, renuncio a los honores...”. Responde con la voz del cielo.
_“¡Ahora!”. Exigen la terrenal respuesta.
_ “Yo no quiero que mañana un trabajador de mi patria se quede sin argumentos cuando los resentidos, los mediocres, que no comprendieron ni me comprenden, creyendo que todo lo que hago es por inter-eses mezquinos...”. Trata de persuadirlos.
_ “¡Ahora!”. El pueblo quiere saber.
_ “Un día...”. Implora alzando sus cansados ojos.
_ “¡No!”. Ya no queda lugar para más aplazamiento.
_ “Dos horas...”. Entiende que no debe, pero cómo decirlo!?.
_ “¡No!”. Grita la democracia, es la hora de los pueblos.
Se aparta del micrófono. Las llamas se inflaman para alumbrar a sus grasitas, que no se desmovilizarán hasta esperar una afirmación. Se acerca frágilmente al aparato.
_ “¡Compañeros!: Como dijo el General Perón yo haré lo que diga el pueblo”.

La vigilia ha concluido... Todos creen que ha aceptado...
El 31 de agosto, por la cadena nacional de radiodifusión, anuncia: “es mi decisión irrevocable y definiti-va de renunciar al honor con que los trabajadores y el pueblo quisieron honrarme”.

La trama detrás de la historia, que subyace al ‘renunciamiento’, algún día tendrá que escribirse.

La dupla Perón-Quijano gana la presidenciable del mes de noviembre. Evita vota en su lecho de enferma por primera y única vez. Como lo hace desde el 21 de octubre de 1945, acompaña a Perón en el acto de asunción de su segundo mandato. Fue su última presencia ante su devoto pueblo.

Y en un sábado dolorido y apesadumbrado, del 26 de julio, es reclamada por Dios. En los millares de rostros de compañeros y compañeras, que le ofrendan sus lágrimas en este temporal adiós, está presente toda su obra. Con tan sólo 33 años, Evita ha dado una razón a su vida y contribuido enérgicamente a afianzar la revolución pacífica del peronismo en lo político, social y cultural. Le dio un rostro humano. Colaborando en lograr la felicidad de todos nuestros descamisados argentinos.

Fue audaz sin renunciar a la prudencia; fuerte, sin olvidar la feminidad atenta; poderosa frente al propio dolor y débil ante el dolor ajeno, especialmente de los niños; rebelde contra la injusticia y sumisa con la bondad; humilde con los pobres y altiva con la prepotencia de los oligarcas. Interpretó a conciencia la Doctrina Peronista, honrando su vida para cumplir su inmortal destino.

He aquí parte de lo realizado por esta mujer que llamamos sencillamente…Evita!:

.- 118 barrios obreros, 100.000 viviendas a lo largo del país y 15.000 casas para obreros.
.- Un policlínico para niños con mil camas, un instituto de lactantes con mil camas y un pabellón de enfermedades infecciosas con 500 camas. El Policlínico Presidente Perón, de Avellaneda; el Policlínico 17 de octubre, en Cuatro de Junio; el Policlínico Coronel Perón, en San Martín. Policlínicos modernos en Salta, Jujuy, Santiago del Estero, Corrientes, Mendoza, San Juan, Santa Fe, Buenos Aires, etc. La clínica de recupero y readaptación infantil, y clínica para reumáticos en Terma de Reyes, Jujuy
.- Millones de equipos que se distribuyen periódicamente, conteniendo paquetes con aparatos ortopédicos, libros o camas, ajuares para bebés, zapatos, útiles de todas clases, máquinas de coser que así llegaban a los hogares más necesitados.
.- Escuelas de Enfermeras. Asistentes sociales que en acción social recorren todo el país, estudiando y solucionando los problemas que se les plantean. El Tren Sanitario que recorre todo el país prestando servicio en pequeños pueblos.
.- Hogares Escuelas en Santiago del Estero, Tucumán, Jujuy, Salta, Catamarca, La Rioja, Corrientes, Comodoro Rivadavia, Mendoza, San Juan, Buenos Aires y Santa Fe.
.- Hogares de Ancianos, en Burzaco, Córdoba, Santa Fe, San Juan, Tucumán y Comodoro Rivadavia. El Hogar de la Empleada. El Hogar de la Empleada General San Martín, en Capital Federal. Hogares de Tránsito. Hoteles para trabajadores, con tarifas reducidas y a menos del costo de mantenimiento. Y numerosos refugios maternales.
.- La Ciudad Infantil, la Ciudad Estudiantil y la Ciudad Universitaria de Córdoba.
.- Numerosas colonias de vacaciones. Campeonato infantil para diversos deportes.
.- Plan Agrario Eva Perón. Más de 200 proveedurías en la Capital Federal, donde se brinda al público, artículos de calidad a precios acomodados.
.- Provincialización del territorio del Chaco -ex Presidente Perón-. Ciudad Eva Perón (ex Las Cuevas) en plena cordillera.
.- Derechos civiles de la mujer. Derechos de la Ancianidad incorporados a la Constitución del´49.
.- Ayuda social directa sin retaceos y no limosna o beneficencia irritante y denigrante. Atención directa de los problemas humildes.
.- La Fundación fue solidaridad con los países extranjeros en escenarios de catástrofe o necesidad: Ecuador, Chile, Paraguay, Perú, Bolivia, España, Italia, Francia, Yugoslavia, Israel, Japón e, incluso envíos a Estados Unidos de Norte América entre otros, dan muestra de ello.

Y estas maravillosas realizaciones, orgullo de su pueblo, no es labor de un siglo o de cincuenta años, sino es la tarea de una revolución pacifica de una mujer todo nervio y toda acción, que en común acuerdo con su "Coronel del Pueblo" materializó en apenas cuatro años, para así concretar en la práctica el lema: "Mejor que decir es hacer”…"Mejor que prometer es realizar'.

3.- YO TENGO UN SUEÑO!

A partir del inicio de su presencia en Bs.As. y aún antes... Al contemplar, desde su infancia, la infinitud del horizonte de aquella inhóspita tierra, dedicada a la cría de ovejas, en su lucha constante contra el medio bárbaro, el aterrador frío del invierno, los espectrales vientos del oeste que no cesan de sangrar. En que el mito de la Patagonia rebelde, cruel y desolada tan solo se desvanece ante un espíritu perseverante y luchador. El tuvo un sueño.

Un Modelo Argentino para el Proyecto Nacional. Un Proyecto de país “con Justicia Social”. El de un pueblo libre dueño de su destino, con el dominio sobre sus propios recursos, poniendo la economía al servicio del hombre; con una sociedad justa, en la que el trabajador ejerza plenamente sus derechos y el trabajo sea un instrumento de desarrollo personal y donde los sectores postergados (niños, mujeres, ancianos) alcancen la vigencia de sus derechos, con una extensión de beneficios sociales a toda la comunidad que para ello se organiza; una colectividad autodeterminada frente al mundo, que se dicte sus propias leyes y regulaciones equilibrando lo individual y lo comunitario y urda su espacio geopolítico y el de su rol continental.

Un sueño en que el trabajo dignifique (cada argentino debe producir por lo menos lo que consume), el pleno empleo garantice la distribución de la riqueza mediante salarios que tiendan a la suba. Donde se haga realidad el derecho a la vivienda digna, a la protección de la salud, al esparcimiento. Se resguarde la niñez y la anciani­dad. Y la juventud se apropie el deber de la esperanza.

Con un capitalismo moderno, participativo e inclusivo, en una alianza de clases de la que participen todos los sectores. Que se garantice la propiedad como función social, respetable de acuerdo con lo que establezca la ley, en que nadie legisle para hacer el mal. Donde el conductor político no mande, ordene y se cumpla. El conductor político es un predicador que persuade, que indica caminos y que muestra ejemplos: y entonces la gente, a conciencia, lo sigue.

El tuvo un sueño. Un sueño que se materializó en la Constitución de 1949, una alianza social, debatida, consensuada e institucionalizada para que se convierta en la herramienta de una Argentina: libre, soberana y socialmente justa.

La muerte de Juan Pe­rón, y el golpe de estado de 1976, deja inconclusa su misión.

Y el presente nos encuentra sin haber logrado interpretar su sueño, peor aún, no nos hemos atrevido a creer en él. Tal vez, porque sin más nos prometía una revolución pacifica. Seguimos delirando con la bestial lucha de clases, con ideologías extrañas que minusvaloran la dimensión individual del hombre. Tan solo canturreos de sirenas que, como proyectos revolucionarios, fueron quimera que embelesaron el espíritu del hombre.

Argentina, sin peronismo, se incorporará al proyecto de no-comunidad, claudicando al paradigma global y arrastrando con ello a Latinoamérica. Ingresamos a un modelo consumista, que sustituye la producción por la especulación, recortando la distribución de la riqueza, reduciendo el crecimiento, neutralizando el derecho a la justicia social. Este modelo de no-comunidad percibe a los jóvenes como obje­tos de consumo y produce para quienes tienen capacidad de pago y no para satisfacer las urgencias de la gente; opera sobre el deseo, convirtiendo en "necesidad" hu­mana lo lucrativo.

Todo lo que era colectivamente amparado por la Constitución del’49 fue ‘mansamente’ entregado, privatizado, desregulado, desreglado. Lo que fue un derecho se convirtió en un negocio, permitiendo el despojo de lo que era de todos, los recursos naturales y el capital social.

Nuestra no-comunidad va incorporando los valores del conserva-liberalismo, emergente de la Matrix de esta “globalización”. Aprobado como modelo único, elástico, idóneo para adaptarlo a las diferentes realidades existentes y como sustento de la democracia moderna que debe limitarse a garantizar la libertad económica y la ultra-libertad individual. La verdadera realidad se esconde tras lo aparente: un mundo dominado por el mercado, deshumanizando a la humanidad para utilizar nuestros cuerpos como simple fuente de consumo. Todo certificado, desde lo filosófico, por el yoismo; rechazando toda creencia en lo supranatural, no aceptando la fe ni a los sentimientos como medios de conocimiento. La virtud básica del hombre es su racionalidad triangular: razón, propósito, superyó. Ven al hombre como un fin en sí mismo, anulando cualquier forma de altruismo que pretenda una moralidad fundada en vivir en función del colectivo. Oponiéndose fatalmente a que el Estado equilibre los intereses del capital y las necesidades del obrero.

Arribamos al final del camino, al fin de la historia (?).

Esto resulta semejante a la época del umbral de la Revolución Industrial: cada uno debía resolver por sí sus propios conflictos. Pero, cómo no nos dimos cuenta de esta contramarcha?

La sociedad se "entera" de lo que sucede a través de los mass media, oficialmente privados, cuyos contenidos son eficaces a los productos y a los intereses que defienden. Apuntan a más entretenimiento y a menor información general. Las noticias que se transmiten son incompletas y deforma­das, con censura o autocensuras, ocultando y expandiendo un hábitus consumista. “La verdadera escuela global es la televisión, instru­mento de los multimedios carterizados; su Ministro de Educa­ción, la pauta publicitaria.” Los avances técnicos de la información y de la comunicación son el medio de inserción y de realización de lo cultural. La libertad es reemplazada por una dominación mediática, la pantalla única. Una aterradora vida bajo el control remoto del “Gran Hermano”.

A lo que debe sumarse la complicidad de los centros académicos (e incluso periodísticos y artísticos) que, conciente o inconcientemente, siguen anclados en un pasado de pura subjetividad retórica, interpretando las zonceras europeas para adaptarlas a nuestro formato pedagógico. Y sus séquitos de imberbes, cual 300 espartanos, se parapetan en los desfiladeros de las calles y en edificios públicos, con sus reclamos cirenaicos, en que la satisfacción de los deseos personales inmediatos, sin tener en cuenta al colectivo, se considera el supremo fin de sus ‘barajadas’ existencias.

Después de casi doscientos años, debemos enfrentar el hecho trágico de que no somos soberanos. Somos satélite de un megalómano bolivariano, mendicantes del Goliat brasilero o, como en el Gobierno francés de Vichy, ‘colaboracionistas’ de Washington. Estamos retrocediendo, y sólo Dios sabrá hasta donde! La injusticia, la explotación a los obreros degradados a autómatas o bestias, permite a las Corporaciones incrementar sus rentas y fortunas aún más, mientras los trabajadores se hunden en la miseria en la “Metrópolis” K.

Después de más de sesenta años, debemos enfrentar el hecho trágico de que tampoco la clase obrera aún es libre. La vida del trabajador se halla todavía minada por los grilletes de la injusticia, sobreviviendo en un feudo de pobreza en medio de un vasto continente de prosperidad material. El obrero languidece en los rincones de la argentina, exiliado en su propia tierra.

Pero, tenemos un sueño! Que un día esta nación se elevará y vivirá el verdadero significado de su credo, de esta verdad axiomática: que todos los hombres puedan vivir con Justicia Social.

Y cuando esto ocurra, cuando todos los hijos de esta casa Argentina sean capaces de unir sus manos, tronará desde cada pueblo y cada rancherío, desde cada provincia y cada ciudad, desde Ushuaia a la Quiaca, las letras de esta vital estrofa:"¡…todos unidos triunfaremos...! Y cuando llegue ese día podremos escribir: .-“el sueño de Perón se ha completado. Se ha logrado!”