viernes, 27 de marzo de 2009

4.- SENCILLAMENTE…EVITA!

El hacer que el decir, el realizar que el prometer, la acción por los pobres posee un nombre: Evita.

Proclamado el Cnel. Juan Perón presidente de la Nación Argentina, fue ella su mas leal colaboradora, apostándose a su lado para siempre. Comenzando con la Cruzada de Ayuda Social forjará sueños levantando barrios de viviendas accesibles, inaugurando hogares de tránsito, comedores escolares, entregando instrumental a hospitales, concretando obras de salubridad y saneamiento en arrabales humildes, suministrando artículos y herramientas, colectando juguetes para los niños desheredados, por que en esta nueva Argentina los únicos privilegiados son los niños. Además, la adquisición de indumentarias, calzados alimentos, farmacologías, droguerías...

Su personal enfoque en la concepción de poder (el poder en acción), como su carácter resuelto, su atrevimiento y voluntad, le permite ser una creadora de decisiones para abrir camino en las actividades que se propone, sin una burocracia actuante, ejecutante. Y para el 19 de junio del’48 surge la Fundación Ayuda Social María Eva Duarte de Perón, que obtiene su personería jurídica en julio de ese año. Desde el 25 de septiembre de 1950 se denominará “Fundación Eva Perón”.

En Evita irrumpe la idea de modificar el tradicional concepto de ‘beneficencia’ (la que hacen esas gallinas oligárquicas!), y su reorientación dentro del programa revolucionario del Justicialismo.

Da a conocer en el Ministerio de Trabajo, el 28 de agosto de 1948, la declaración de los Derechos de la Ancianidad, que pone en manos del Sr. Presidente, solicitándole se incorpore en la Constitución Nacional de 1949. También, obtuvo la sanción de la ley que concederá pensiones a los mayores de 60 años sin protección.

Desde la Fundación se emprendieron la construcción de Hogares de Ancianos, el primero fue inaugurado el 17 de octubre de 1948, en Burzaco. Muchos otros se erigirán en el interior del país.

La instrucción, el entretenimiento y la salud infanto-juvenil fueron objeto de su inquietud. Se concretó un plan para escolarizar el país, con escuelas agrícolas, de talleres, jardines de infantes y maternales. La Ciudad Infantil, única en el mundo, destinada a niños de dos a siete años, huérfanos o que no podían ser asistidos por sus padres y la Ciudad Estudiantil, residencia de estudiantes del interior del país, sin fami-lia en Buenos Aires, forman parte del plan educativo. En febrero de 1950, se dispone el Plan de Turismo Infantil, que permitirá a los niños conocer la geografía de nuestro país, invisibles a sus ojos; y junto a las colonias de vacaciones y los campeonatos y competencias entre los adolescentes, fue la ocasión para la revisación médica de más de 300.000 niños.

El Hospital de Lactantes y de Epidemiología infantil, la Clínica de Recuperación Infantil de Jujuy son algunas realizaciones de la Fundación en el ámbito de la salud de los niños. Incluyendo la construcción, en 1955, del Hospital Nacional de Pediatría, que se mantendrá por años inacabado.

La labor de Evita consagrada a lo chicos y a los jóvenes está forjada en su convencimiento de que “el país que olvida a sus niños renuncia a su porvenir”.

Además, la cuestión de albergues transitorios para mujeres llevó a la construcción y sustento de hogares de tránsito en Capital Federal, como en el interior. El Hogar de la Empleada “Gral. San Martín” resuelve la problemática de las mujeres sin hijos que venían a trabajar. El mismo disponía de un comedor al que Evita frecuenta para ir a cenar al concluir su jornada, relatan los testigos de época. En él se congre-gaba un grupo de compañeros, la peña “Eva Perón”, que animaban el cenáculo con charlas y lecturas diversas.

Se construyeron viviendas para obreros, como el barrio Presidente Perón y la Ciudad de Evita, solucio-nando el problema a mas de 25.000 familias. En la asignatura salud, la Fundación edificó policlínicos en Ezeiza, Avellaneda, Lanús y San Martín, de la misma manera en el interior del país; y entregó flamantes equipos técnicos a otros centros médicos. Se debe mencionar el Tren Sanitario Eva Perón, abastecido por un moderno instrumental, cumplía con la tarea de relevamiento y protección de la salud de las poblaciones más alejadas de las unidades hospitalarias. Se inaugura la Escuela de Enfermeras, en septiembre de 1950, una de las obras más querida de Evita.

Todas sus realizaciones fueron seguidas y supervisadas en su ejecución y puesta en marcha por Eva en persona. Las obras se inauguran en el momento en que se ponían en ejercicio, no antes.

En cuanto a la procedencia de los fondos que se utilizan para su cometido, y que han sido objeto de arduas discusiones, sus balances nos indican el origen de los mismos: donaciones en efectivo provenientes mayoritariamente de los sindicatos, adjudicación de recursos por vía del Poder Legislativo, de particulares y empresas, convenios colectivos de trabajo, impuestos, alquileres, etc. Aparte de los aportes de la cuenta Ministerio de Hacienda -Obras de Ayuda Social-. No obstante, circularon forzadas versiones según las cuales parte de los mismos provenían de donaciones obligadas, siendo su denegación motivo de persecuciones. Se cita, p.ej., el caso de la fábrica de caramelos “Mu-Mu”.

Si estas formas de contribuciones hubieran existido en gran número y se diera de manera sistemática los perjudicados las habrían denunciado después de septiembre de 1955, con la ‘Revolución Libertadora’. O durante la Comisión Investigadora encargada de intervenir a la Fundación, e Isaac Rojas habría aceptado las denuncias con sumo agrado. Es de creer que no las hubo en cantidades relevantes, pues de ser así el informe del cuerpo las habría hecho públicas y no se hizo.

En la medida que Evita extendía las fronteras en popularidad y logros, se amplía las críticas desde la oposición y de algunos detractores peronistas. Sostenían que eran tareas impropias de una primera dama, la suma de expresiones del rencor, una peligrosa influencia sobre Perón o codicias de poder. Quizás, lo que impugnaban no era lo que decidía, como lo resolvía o por que lo concretaba una mujer. En todo ca-so, Eva nos muestra con su ejemplo que, en una sociedad popularmente machista que desvaloriza la ido-neidad de una mujer respecto al hombre, el poder político del que es receptora lo concibió para trabajar y cumplir y no para discursear o sermonear. Para ella la política es hacer.

Con todo, la nobleza de su espíritu laborioso es doblegada por una cruel enfermedad. El 22 de agosto, el Cabildo Abierto del Justicialismo le reitera el pedido de aceptación al cargo de vicepresidenta de la Na-ción. Evita habla a su pueblo, pero en su discurso va pasando por alto la respuesta. Al reclamársela, se inicia un coloquio cuya pasión y energía es imposible de relatar.

_ “Al menos cuatro días”. Ella pide tiempo.
_ “! No! ¡Ahora!”. Exclama la multitud.
_ “No renuncio a mi puesto, renuncio a los honores...”. Responde con la voz del cielo.
_“¡Ahora!”. Exigen la terrenal respuesta.
_ “Yo no quiero que mañana un trabajador de mi patria se quede sin argumentos cuando los resentidos, los mediocres, que no comprendieron ni me comprenden, creyendo que todo lo que hago es por inter-eses mezquinos...”. Trata de persuadirlos.
_ “¡Ahora!”. El pueblo quiere saber.
_ “Un día...”. Implora alzando sus cansados ojos.
_ “¡No!”. Ya no queda lugar para más aplazamiento.
_ “Dos horas...”. Entiende que no debe, pero cómo decirlo!?.
_ “¡No!”. Grita la democracia, es la hora de los pueblos.
Se aparta del micrófono. Las llamas se inflaman para alumbrar a sus grasitas, que no se desmovilizarán hasta esperar una afirmación. Se acerca frágilmente al aparato.
_ “¡Compañeros!: Como dijo el General Perón yo haré lo que diga el pueblo”.

La vigilia ha concluido... Todos creen que ha aceptado...
El 31 de agosto, por la cadena nacional de radiodifusión, anuncia: “es mi decisión irrevocable y definiti-va de renunciar al honor con que los trabajadores y el pueblo quisieron honrarme”.

La trama detrás de la historia, que subyace al ‘renunciamiento’, algún día tendrá que escribirse.

La dupla Perón-Quijano gana la presidenciable del mes de noviembre. Evita vota en su lecho de enferma por primera y única vez. Como lo hace desde el 21 de octubre de 1945, acompaña a Perón en el acto de asunción de su segundo mandato. Fue su última presencia ante su devoto pueblo.

Y en un sábado dolorido y apesadumbrado, del 26 de julio, es reclamada por Dios. En los millares de rostros de compañeros y compañeras, que le ofrendan sus lágrimas en este temporal adiós, está presente toda su obra. Con tan sólo 33 años, Evita ha dado una razón a su vida y contribuido enérgicamente a afianzar la revolución pacífica del peronismo en lo político, social y cultural. Le dio un rostro humano. Colaborando en lograr la felicidad de todos nuestros descamisados argentinos.

Fue audaz sin renunciar a la prudencia; fuerte, sin olvidar la feminidad atenta; poderosa frente al propio dolor y débil ante el dolor ajeno, especialmente de los niños; rebelde contra la injusticia y sumisa con la bondad; humilde con los pobres y altiva con la prepotencia de los oligarcas. Interpretó a conciencia la Doctrina Peronista, honrando su vida para cumplir su inmortal destino.

He aquí parte de lo realizado por esta mujer que llamamos sencillamente…Evita!:

.- 118 barrios obreros, 100.000 viviendas a lo largo del país y 15.000 casas para obreros.
.- Un policlínico para niños con mil camas, un instituto de lactantes con mil camas y un pabellón de enfermedades infecciosas con 500 camas. El Policlínico Presidente Perón, de Avellaneda; el Policlínico 17 de octubre, en Cuatro de Junio; el Policlínico Coronel Perón, en San Martín. Policlínicos modernos en Salta, Jujuy, Santiago del Estero, Corrientes, Mendoza, San Juan, Santa Fe, Buenos Aires, etc. La clínica de recupero y readaptación infantil, y clínica para reumáticos en Terma de Reyes, Jujuy
.- Millones de equipos que se distribuyen periódicamente, conteniendo paquetes con aparatos ortopédicos, libros o camas, ajuares para bebés, zapatos, útiles de todas clases, máquinas de coser que así llegaban a los hogares más necesitados.
.- Escuelas de Enfermeras. Asistentes sociales que en acción social recorren todo el país, estudiando y solucionando los problemas que se les plantean. El Tren Sanitario que recorre todo el país prestando servicio en pequeños pueblos.
.- Hogares Escuelas en Santiago del Estero, Tucumán, Jujuy, Salta, Catamarca, La Rioja, Corrientes, Comodoro Rivadavia, Mendoza, San Juan, Buenos Aires y Santa Fe.
.- Hogares de Ancianos, en Burzaco, Córdoba, Santa Fe, San Juan, Tucumán y Comodoro Rivadavia. El Hogar de la Empleada. El Hogar de la Empleada General San Martín, en Capital Federal. Hogares de Tránsito. Hoteles para trabajadores, con tarifas reducidas y a menos del costo de mantenimiento. Y numerosos refugios maternales.
.- La Ciudad Infantil, la Ciudad Estudiantil y la Ciudad Universitaria de Córdoba.
.- Numerosas colonias de vacaciones. Campeonato infantil para diversos deportes.
.- Plan Agrario Eva Perón. Más de 200 proveedurías en la Capital Federal, donde se brinda al público, artículos de calidad a precios acomodados.
.- Provincialización del territorio del Chaco -ex Presidente Perón-. Ciudad Eva Perón (ex Las Cuevas) en plena cordillera.
.- Derechos civiles de la mujer. Derechos de la Ancianidad incorporados a la Constitución del´49.
.- Ayuda social directa sin retaceos y no limosna o beneficencia irritante y denigrante. Atención directa de los problemas humildes.
.- La Fundación fue solidaridad con los países extranjeros en escenarios de catástrofe o necesidad: Ecuador, Chile, Paraguay, Perú, Bolivia, España, Italia, Francia, Yugoslavia, Israel, Japón e, incluso envíos a Estados Unidos de Norte América entre otros, dan muestra de ello.

Y estas maravillosas realizaciones, orgullo de su pueblo, no es labor de un siglo o de cincuenta años, sino es la tarea de una revolución pacifica de una mujer todo nervio y toda acción, que en común acuerdo con su "Coronel del Pueblo" materializó en apenas cuatro años, para así concretar en la práctica el lema: "Mejor que decir es hacer”…"Mejor que prometer es realizar'.

3.- YO TENGO UN SUEÑO!

A partir del inicio de su presencia en Bs.As. y aún antes... Al contemplar, desde su infancia, la infinitud del horizonte de aquella inhóspita tierra, dedicada a la cría de ovejas, en su lucha constante contra el medio bárbaro, el aterrador frío del invierno, los espectrales vientos del oeste que no cesan de sangrar. En que el mito de la Patagonia rebelde, cruel y desolada tan solo se desvanece ante un espíritu perseverante y luchador. El tuvo un sueño.

Un Modelo Argentino para el Proyecto Nacional. Un Proyecto de país “con Justicia Social”. El de un pueblo libre dueño de su destino, con el dominio sobre sus propios recursos, poniendo la economía al servicio del hombre; con una sociedad justa, en la que el trabajador ejerza plenamente sus derechos y el trabajo sea un instrumento de desarrollo personal y donde los sectores postergados (niños, mujeres, ancianos) alcancen la vigencia de sus derechos, con una extensión de beneficios sociales a toda la comunidad que para ello se organiza; una colectividad autodeterminada frente al mundo, que se dicte sus propias leyes y regulaciones equilibrando lo individual y lo comunitario y urda su espacio geopolítico y el de su rol continental.

Un sueño en que el trabajo dignifique (cada argentino debe producir por lo menos lo que consume), el pleno empleo garantice la distribución de la riqueza mediante salarios que tiendan a la suba. Donde se haga realidad el derecho a la vivienda digna, a la protección de la salud, al esparcimiento. Se resguarde la niñez y la anciani­dad. Y la juventud se apropie el deber de la esperanza.

Con un capitalismo moderno, participativo e inclusivo, en una alianza de clases de la que participen todos los sectores. Que se garantice la propiedad como función social, respetable de acuerdo con lo que establezca la ley, en que nadie legisle para hacer el mal. Donde el conductor político no mande, ordene y se cumpla. El conductor político es un predicador que persuade, que indica caminos y que muestra ejemplos: y entonces la gente, a conciencia, lo sigue.

El tuvo un sueño. Un sueño que se materializó en la Constitución de 1949, una alianza social, debatida, consensuada e institucionalizada para que se convierta en la herramienta de una Argentina: libre, soberana y socialmente justa.

La muerte de Juan Pe­rón, y el golpe de estado de 1976, deja inconclusa su misión.

Y el presente nos encuentra sin haber logrado interpretar su sueño, peor aún, no nos hemos atrevido a creer en él. Tal vez, porque sin más nos prometía una revolución pacifica. Seguimos delirando con la bestial lucha de clases, con ideologías extrañas que minusvaloran la dimensión individual del hombre. Tan solo canturreos de sirenas que, como proyectos revolucionarios, fueron quimera que embelesaron el espíritu del hombre.

Argentina, sin peronismo, se incorporará al proyecto de no-comunidad, claudicando al paradigma global y arrastrando con ello a Latinoamérica. Ingresamos a un modelo consumista, que sustituye la producción por la especulación, recortando la distribución de la riqueza, reduciendo el crecimiento, neutralizando el derecho a la justicia social. Este modelo de no-comunidad percibe a los jóvenes como obje­tos de consumo y produce para quienes tienen capacidad de pago y no para satisfacer las urgencias de la gente; opera sobre el deseo, convirtiendo en "necesidad" hu­mana lo lucrativo.

Todo lo que era colectivamente amparado por la Constitución del’49 fue ‘mansamente’ entregado, privatizado, desregulado, desreglado. Lo que fue un derecho se convirtió en un negocio, permitiendo el despojo de lo que era de todos, los recursos naturales y el capital social.

Nuestra no-comunidad va incorporando los valores del conserva-liberalismo, emergente de la Matrix de esta “globalización”. Aprobado como modelo único, elástico, idóneo para adaptarlo a las diferentes realidades existentes y como sustento de la democracia moderna que debe limitarse a garantizar la libertad económica y la ultra-libertad individual. La verdadera realidad se esconde tras lo aparente: un mundo dominado por el mercado, deshumanizando a la humanidad para utilizar nuestros cuerpos como simple fuente de consumo. Todo certificado, desde lo filosófico, por el yoismo; rechazando toda creencia en lo supranatural, no aceptando la fe ni a los sentimientos como medios de conocimiento. La virtud básica del hombre es su racionalidad triangular: razón, propósito, superyó. Ven al hombre como un fin en sí mismo, anulando cualquier forma de altruismo que pretenda una moralidad fundada en vivir en función del colectivo. Oponiéndose fatalmente a que el Estado equilibre los intereses del capital y las necesidades del obrero.

Arribamos al final del camino, al fin de la historia (?).

Esto resulta semejante a la época del umbral de la Revolución Industrial: cada uno debía resolver por sí sus propios conflictos. Pero, cómo no nos dimos cuenta de esta contramarcha?

La sociedad se "entera" de lo que sucede a través de los mass media, oficialmente privados, cuyos contenidos son eficaces a los productos y a los intereses que defienden. Apuntan a más entretenimiento y a menor información general. Las noticias que se transmiten son incompletas y deforma­das, con censura o autocensuras, ocultando y expandiendo un hábitus consumista. “La verdadera escuela global es la televisión, instru­mento de los multimedios carterizados; su Ministro de Educa­ción, la pauta publicitaria.” Los avances técnicos de la información y de la comunicación son el medio de inserción y de realización de lo cultural. La libertad es reemplazada por una dominación mediática, la pantalla única. Una aterradora vida bajo el control remoto del “Gran Hermano”.

A lo que debe sumarse la complicidad de los centros académicos (e incluso periodísticos y artísticos) que, conciente o inconcientemente, siguen anclados en un pasado de pura subjetividad retórica, interpretando las zonceras europeas para adaptarlas a nuestro formato pedagógico. Y sus séquitos de imberbes, cual 300 espartanos, se parapetan en los desfiladeros de las calles y en edificios públicos, con sus reclamos cirenaicos, en que la satisfacción de los deseos personales inmediatos, sin tener en cuenta al colectivo, se considera el supremo fin de sus ‘barajadas’ existencias.

Después de casi doscientos años, debemos enfrentar el hecho trágico de que no somos soberanos. Somos satélite de un megalómano bolivariano, mendicantes del Goliat brasilero o, como en el Gobierno francés de Vichy, ‘colaboracionistas’ de Washington. Estamos retrocediendo, y sólo Dios sabrá hasta donde! La injusticia, la explotación a los obreros degradados a autómatas o bestias, permite a las Corporaciones incrementar sus rentas y fortunas aún más, mientras los trabajadores se hunden en la miseria en la “Metrópolis” K.

Después de más de sesenta años, debemos enfrentar el hecho trágico de que tampoco la clase obrera aún es libre. La vida del trabajador se halla todavía minada por los grilletes de la injusticia, sobreviviendo en un feudo de pobreza en medio de un vasto continente de prosperidad material. El obrero languidece en los rincones de la argentina, exiliado en su propia tierra.

Pero, tenemos un sueño! Que un día esta nación se elevará y vivirá el verdadero significado de su credo, de esta verdad axiomática: que todos los hombres puedan vivir con Justicia Social.

Y cuando esto ocurra, cuando todos los hijos de esta casa Argentina sean capaces de unir sus manos, tronará desde cada pueblo y cada rancherío, desde cada provincia y cada ciudad, desde Ushuaia a la Quiaca, las letras de esta vital estrofa:"¡…todos unidos triunfaremos...! Y cuando llegue ese día podremos escribir: .-“el sueño de Perón se ha completado. Se ha logrado!”

jueves, 26 de marzo de 2009

2.- QUERELLA DE LAS INVESTIDURAS.

Si somos o nos pensamos peronistas, al vernos al espejo a la salida del sol, lo sabremos ciertamente. Ergo, confesada esta cualidad, entenderemos el deber que convenimos desempeñar en la comunidad organizada, en que el pueblo trabajador nos ha conferido la razón de nuestra permanencia y el desti­no que estamos llamados a cumplir: guardianes de la Justicia Social.

Para comprender, primero debemos aprehenderlo, luego saber para cultivar, quién era, qué representó y por qué fue Perón quien levantara la bandera de los principios sociales, frente al socialismo y al liberalismo capitalista, con un pensamiento propio gestado desde nosotros mismos. A mirar nuestras cosas y a los argentinos con ojos argentinos.

Sin estos aspectos clarificados nunca sabremos quiénes somos nosotros y cuáles son nuestras responsabilidades con vistas al futuro. Puesto que, una Doctrina incorpo­rada a un movimiento humano y proyectada en el tiempo, que ha soportado tantas adver­sidades (donde el pueblo peronista ha tenido que arrear a su dirigencia en muchas ocasiones, al no estar ésta a la altura de "su" deber; otras veces, la ‘conducción’ nos hizo más daño que los propios enemigos porque se equivocaron en sus decisiones o traicionaron los ideales, y se sometieron al lado oscuro de la tendencia a la que hoy representan), no es para nada un hecho casual y menos aun desdeñable.

Uno creería deducir que sobre Perón se ha dicho todo, pero está visto que sobre el peronismo no se ha escrito algo cierto. Que adrede nos han confundido los tantos, máxime si tenemos en cuenta que nos reducen a un Movimiento en que todos pueden ‘estar’, mas luego, ser peronistas. Una falacia!
Nos debemos una explicación a nosotros mismos. Quizás las heterodoxias por los que vagamos, por los golpes que hemos recibido, por la soberbia o los desencuentros que no supimos manejar, aún no nos hemos dado ese tiempo. Debemos provocar el debate entre com­pañeros que somos. Desde nosotros mismos. No desde la vereda de enfrente. Que no venga de otros que no sean los nuestros.

Es el momento de reconstruir. Para que todo dirigente peronista de buen talante entienda la importancia de su persona en el contexto de la comunidad, en la que debe producir resultados esperados y que sus actos y accionar sea de una magnitud tal, que beneficie a todos sin distinción alguna. Porque lo que representa es sabia filosofía y está asociada a la grandeza de multiplicar. Porque el peronismo es un atributo de grandeza que se mide por resultados, con el hacer y el realizar, es la absoluta entrega del misionero que va sembrando ejemplos y esperanzas en medio de un desierto árido de egoísmos y venalidades, abriendo sendas y caminos donde nadie quiere transitar.

.- Hay que hacerlo ahora! Aprovechar este momento o que pase de largo, depende en parte de ti. Y vale la pena el esfuerzo, compañero!

Hoy, nos quieren expulsar del devenir histórico despojándonos de la mística, amputándonos la memoria y reducirnos a sombras del pasado. Sin embargo digo: .-emergeremos de las cenizas más fuertes, más justos, más íntegros, más solidarios. No es nostalgia pasada, es el pan nuestro de cada día. Ya es tiempo de peronismo! Montura que nos vuelve miniaturas en gigantes.

Nos sentimos hostigados por una agresión desigual frente a unos contreras al que nuestra presencia, en el pasado, no les permitió llegar al gobierno por su falta de madurez.

Pensemos un instante, sabemos en qué manos está y quién conduce el peronismo?

Unos por ingenuos (Cafiero & Pepe) y otros por vanidosos (Díaz Bancalari & Moyano) se han prestado a ser instrumentos útiles en esta tragedia que nos toca vivir, y que muchos apóstatas (A. Fernández & Kristina) observan nuestra caída libre sin siquiera atinar a buscar alternativas válidas para emprender la restauración. Escuchamos impávidos voces extrañas que plantean nuestra aniquilación (Kunkel & Delia) como si fuera una sentencia bíblica. Sin darnos cuenta de que todo es parte de una tramoya construida por a-k-ellos expulsados de Plaza de Mayo, por confundir lo que está bien con lo que les conviene, con el objeto de tomarse una revancha ofrendada al lado oscuro de la fuerza.

Señalo: .-No creo que tengan la mínima intención de perder este poder. De ninguna manera! Utilizarán todos los artilugios legales e ilegales de leyes sobornadas, subterfugios jurídicos, arreglos de conciencias, dádivas y privilegios, y toda la gama de nefastas componendas de las que dispongan para asegurar su disoluto usufructo de la soberanía popular. Sentencio: .- Si bien alcanzaron la cima, deberán saber que será cuesta abajo el resto del camino!

La conducción táctica y estratégica de Perón posibilitó la mayor unidad popular que recuerden los hombres, contrariamente se fue disgregando a partir de su muerte. Hoy, debemos reconstruir, entre todos, parte de ese equilibrio perdido. Para ello es necesaria la erradicación de este sectarismo de derechaizquierda y la indefinición de los tibios.

Dentro del Peronismo ya debe articularse una conducción real, sólida, disciplinada y determinante, como instrumen­to para contrarrestar toda ese doloroso ‘entrismo’ realizado por un adversario que se manifiesta tan letal como impiadoso. Fueron tan astutos y sutiles que no nos hemos dado cuenta de esta aplastante realidad e, incautamente, caímos en su trampa peleándonos entre nosotros mismos…sin multiplicarnos!

Esto no pretende ser una declaración de lloriqueos ni una ficción inventada para ganarnos un espacio como unos mendicantes. A la búsqueda de la verdad nos remitiremos y estaremos en condiciones de desa­fiar a quien pretenda desvirtuar esta querella, poniendo sobre la mesa la realidad como única verdad, que avalará todo lo que exponemos, y de lo que UD. sospecha cumpa!.

En definitiva, la conducción actual nos revela una incapacidad alarmante para vislumbrar la realidad, fruto de su mediocridad conceptual, de su negación respecto a lo que marcaba Perón en sus discursos y, lo que es más grave, tan solo responden a sus propias estrategias de sobrevivir, legitimando la irrepresentatividad o manteniendo el inmovilismo que imposibilita los recambios necesarios para dinamizar y fortalecer la conducción del Justicialismo.

La estructura organizativa del peronismo debe asegurar un sistema de elección y selección de sus dirigentes, basado en la participación masiva de sus afiliados y en la promoción de sus militantes más representativos a todos los niveles de la actividad política. Esto, por supuesto, no es lo que ambicionan los cultores de la teoría del “apriete”, de los que tiraron el cadáver de Rucci en la mesa de las negociaciones (para torcerle el brazo a Perón), que alientan la desviación, la indisciplina y la atomización, llenos de quimeras pasadas e imposibles, de pasiones desatadas y violentas. Entelequias del ningún lugar, fantasmas arrinconados por la historia.
Los peronistas debemos, como el propio Perón nos señalara, actualizar las formas de ejecución contenidas en la Doctrina y lograr la impostergable tarea de institucionalización, democratización y conducción del conjunto, para que su legado renazca en un movimiento orgánico y adoctrinado, de participación colectiva, como ejemplo de madurez, democracia interna y garantía de unidad.

Se necesita de la unidad de los peronistas para construir la unidad de los argentinos; y la unidad de los argentinos para realizar la de Latinoamérica. Solo así seguiremos siendo un Movimiento de Liberación.

Debemos defender al peronismo como un estandarte, defenderlo del odio y la melancolía, de los males endémicos y de los académicos, del rufián Kaballero y del oportunista,…y también, también de los peronistas".

1.- NI DE DERECHA NI DE IZQUIERDA. PERONISTA DE PERÓN!

Ha pasado poco mas de seis décadas desde que el Gral. Juan Perón asumiera su primera presidencia, con el objetivo superior de reducir las desigualdades y allanar la conciliación entre clases sociales. Un hecho inédito para un mundo bipolar que agoniza entre la utópica lucha de clases para sustituir el modelo de producción capitalista; y el laissez-faire (el dejar hacer), que patrocina una política de no intervención del gobierno en los asuntos económicos y la libre competencia, principales soportes que permitiría alcanzar la prosperidad individual y la riquezas de las naciones.

Sin embargo, estas teorías económicas liberal-marxistas implantaron un nuevo orden que implicó la explotación del hombre por el hombre. A lo que emerge una TERCERA POSICIÓN que se ubica en un punto equidistante de las dos ideologías imperialistas, que logra articular al Estado como árbitro que debe equilibrar los conflictos producidos por el capital y el trabajo, buscando la armonía entre ambos, que no deben ser opuestos. Ella queda expuesta en la DOCTRINA PERONISTA.

El hombre, como fin en sí y no instrumento, es una existencia material y espiritual que invariablemente necesita de la sociedad, medio indispensable para su desarrollo y felicidad. Pero como también esta dominado por las pasiones y los deseos, se hace inevitable que se regule y armonice sus comportamientos: surge así la necesidad del Estado. Que tiene por finalidad formar un medio material, intelectual y moral que le ofrezca los elementos necesarios para alcanzar sus metas. Y el elemento primordial para alcanzar sus objetivos está, en primer término, la libertad.

Se debe tener en cuenta que, el hombre es un ser que vive en comunidad y, por lo tanto, la libertad de cada uno encuentra su límite en la libertad del otro. Y para reglar tan delicada situación se hace necesaria una COMUNIDAD ORGANIZADA, donde la autoridad esta puesta al servicio del ciudadano, sin restringir más que las malas libertades -las que originan la esclavitud-, velando por el cumplimiento de la libertad de todos. He aquí el ESTADO JUSTICIALISTA!

Una sociedad modernamente organizada debe ser una colectividad en la que el hombre sea atendido y ayudado por el hombre y los hombres atendidos y ayudados por el Estado. Y el dispositivo básico para este cambio es la JUSTICIA SOCIAL, permitiendo la so­lución de los conflictos con las pautas de proporción, armonía y equili­brio. Obviamente, no será posible sin la provisión de los medios necesarios para el pleno desarrollo de la personalidad individual, familiar y social. A tal fin, también es de vital importancia el concepto de propiedad, siempre que responda a una función social, entendida como feliz combinación de los intereses individuales y colectivos, que pueda generar una progresiva intensificación de la calidad de vida, traducible en un mejor derecho al trabajo, a una vivienda digna, al disfrute del medio ambiente, a la cultura y la educación entre otros. Clamados por la CONSTITUCIÓN NACIONAL DE 1949.

El Gral. Juan Perón nos demostró una probada intensidad por la cuestión social. Nunca consideró producir una nueva teoría social, como sí lo hiciera Marx, Comte o Durkheim. Por lo tanto, el peronismo no llega a ser una ciencia, es un ideal forjado por la pasión, una sinfonía de sentimientos, el deseo por el valor de justicia, por el dolor que se siente para y por la clase trabajadora. Es praxis, la acción propiamente moral, es FILOSOFÍA PERONISTA. En este sentido, el peronismo, mejor dicho el movimiento peronista es un hecho social superador (no dialéctico) de la mayor importancia, que emerge de un malestar colectivo de la sociedad del capitalismo de la segunda revolución industrial; y fue, sin dudas, lo que llevó a Perón a pensar en la humanización de las fuerzas económicas, en la sujeción de los intereses individuales y egoístas a fines colectivos, y por consiguiente, morales, como una reforma necesaria. De aquí que la actividad estatal se convierta en una verdadera actividad moral.

Su Doctrina no significó, o personificó, un Estado que tuviera que hacerse cargo de las funciones económicas, sino más bien que éstas, muchas veces, carecen de organización y que deben estar relacionadas, coordinadas entre sí por medio de la acción reflexiva del Estado (articulador social que acuerda un determinado tipo de orden, regulando y armonizando los comportamientos del individuo), postulando una política redistributiva para integrar a sectores marginados y semimarginados de la sociedad, a condiciones de vida más justas y dignas a través del valor trabajo. Asegurando, así, una cohesión colectiva a través de un proceso de integración social y de regulación social: la solidaridad peronista. Sintetizada en una palabra unificadora: compañero!

Cuando algunos hablan de PERÓN, nos damos cuenta de que hay muchas cosas importantes que se les quedan en el tintero. Intencionalmente olvidadas en este reino del revés. Por ello, esto es una humilde contribución a la HISTORIA DEL PERONISMO! Explicar la tarea que representa, en nuestros días, "ser peronista" y cómo actuar en consecuencia en estos tiempos de LOS VENDEPATRIA y clarificar este hecho social que aún no se ha, o no han, entendido del todo y sobre el que todavía nos falta dar la última batalla en el campo de las ideas. Para que no prevalezca LA FUERZA (que) ES EL DERECHO DE LAS BESTIAS.

Si bien hoy muchos ‘contreras’ apuestan a la disipación del Peronis­mo, incluso nuestros propios sectarismos pulsan diversas tácticas para terminar con él, es porque no entendieron la evolución de nuestra historia. Nunca asumieron un verdadero proyecto nacional, que dentro de su perspectiva exis­tiera la capacidad de integrar lo social, lo cultural, lo político y lo económico con un verdadero sentido de unidad. Si eso ocurriera, nuestro Pe­ronismo, el que nació como respuesta a la cuestión social que nadie quiso resolver, ya no tendría razón de ser. Pero mientras eso no ocurra, y a estas alturas parece imposible, la MARCHA PERONISTA goza de muy buena afinación! Ni Menem con su ilusión posmoderna de darle un ropaje de partido político ‘líberal’; y, menos aún, los K con su megalomanía narcisista cambalachera, que lo rigen como una horda, lograrán doblegar la mística movimientista.

Ya ha de llegar LA HORA DE LOS PUEBLOS.

Compañeros, si Argentina está condenada al éxito, los peronistas estaremos condenados a gobernar la República por las décadas próximas, a detentar su CONDUCCIÓN POLÍTICA, a concebir el país desde el Modelo Argentino para el PROYECTO NACIONAL pero, previamente, deberemos restablecer la cohesión social terrible­mente deteriorada, necesitando ser conscientes, serios y creíbles pero además, y por sobre todas las cosas, honestos con nosotros mismos respetando las 20 VERDADES DEL JUSTICIALISMO PERONISTA. Se lo debemos a Perón y a la RAZÓN DE MI VIDA.

Debemos recuperar nuestra fe en la Libertad, la Dignidad y la Justicia, las que han de ser nuestra misión sagrada y nuestro irremediable objetivo futuro hoy más que nunca para cerrar las venas abiertas de esta bendita tierra. Por ello necesitamos de un Peronismo vital, unido, fuerte, orgánico, estructurado y, además, solidario. De una ORGANIZACIÓN PERONISTA.

Por todo ello es necesario que nos organicemos, que nos unamos con disciplina y que depongamos los odios y los enconos inútiles entre compañeros. Que dejemos de estar anclados en el pasado, para salir en busca del devenir histórico. Sólo así y de manera prodigiosa, seremos cada día mejor y más útil a la Patria, al Movimiento, y a los Hombres, en esta tierra soñada donde deberán crecer nuestros hijos y donde descansan nuestros muertos venerados…y nuestras vidas como despojo de la muerte.

Si no, los Peronistas de cuerpo y alma... ¿para qué carajo derramaron tanta sangre?

“La lucha es para los hombres que aguantan.

Los que no aguantan es mejor que no luchen.

También se puede vivir sin luchar”.

J.D.Perón.